martes, 21 de agosto de 2007

Se acabaron los osos

La ves pasada me puse a pensar sobre la ridícula idea de que si vuelvo a tener enamorada ya no voy a poder regalar lo que por tradición y protocolo se tiene que regalar en el mes, dos meses, seis meses, el año y así sucesivamente. Estos últimos casi devastadores porque todo lo que tus padres te dan al mes o a la quincena, como es mi caso, se evapora automáticamente para pasar a convertirse en: osos o alguna especie rara de peluche que son “tiernos”, rosas – estas son básicas, porque si no las regalas en el primer mes eres un insensible que no vale la pena, y además varía entre el primer mes y de ahí se van sumando con forme pasan los meses y con estos, el precio; chocolates – que en realidad son tan arbitrarios como regalarlos un lunes común y corriente -, algún detalle que tiene mas valor sentimental y de lo contrario menos estético por la auto-fabricación que se asemeja al regalo del niño a la madre en su día, o la siempre clásica cadenita con un dije en forma de corazón que se parte en dos. En fin, los regalos pueden ser miles y uno más patético que el otro. Incluso las mismas mujeres saben que se les tiene que regalar eso pero no necesariamente les va a causar algún sensación de emoción, por el contrario – no en todos los casos – solo lo reciben con un “me encanta” y saben que es parte del protocolo. Un ente importante e influyente del materialismo de una mujer son las bien llamadas amigas, que salen con preguntas como: ¿Y que “cosaS” te regaló? ¡¿No te regalo nada?! – muy escandalizadas – o en el peor de los casos tiran al suelo la moral del regalo. De este modo se va contagiando la idea de que el enamorado que más regala es el que más te quiere – no es una generalización, estoy tipificando. Definitivamente la relación que venga en esta etapa de mi vida o de acá varios años será diferente a las anteriores, debido a que cambian las perspectivas y la forma de vida, que se explica con el concepto del Yo cambiante y ese floro de anteriores entradas. Con conclusiones como esta, y la idea de no regalar lo mismo por un motivo de posibles eternos resplandores de relaciones anteriores y/o augurar rupturas precipitadas, he decidido cambiar con estas relaciones tan protocolares. No voy a ventilar lo que tengo en mente, ni el tipo de ofrendas tradicionales que los hombres tenemos que dar. Ni van a bajar en intensidad, no soy tacaño, es simplemente otra manera. Éxitos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

lo que ellas quieren es difuso , varia con los dias y ojo no lo digo por experiencia. Bajo esa frase no hago mas q llevarlos a la idea de q es mas q fijo que no existe el unico amor, por eso el tema del casarse es medio complicado. Ya lleve el tema inicial de enamorada al tema del casamiento eso sera otra de tus entradas. exitos

monfla. dijo...

Analizándolo desde mi perspectiva como mujer , debo señalar que esos regalos clichés les facilita la vida a todos los hombres, quienes se pasan la vida tratando de entendernos, y que por lo menos , si de algo están seguros es que esos “típicos detalles” crearán una sonrisa en nuestros rostros. Según mi forma de pensar no importa el regalo, es el detalle el que cuenta, es una manera de engreírnos y contentarnos. Creo que por naturaleza , las mujeres queremos ser mimadas de cualquier manera, ahí es cuando entra la “lista de autoayuda : regalos para una mujer” , ok , debo confesar que aquellos obsequios siempre son lindos, pero si siguen regalando lo mismo, entonces donde están los hombres creativos??

Por Otro lado debo aclarar y creo que muchas mujeres pensarán igual que yó , que por el contrario es MUY DIFICIL buscar regalos para hombres en los “cumple mes” ,siempre tratamos de no caer en “el marquito con una foto de los dos” , “la billetera”, “el llavero” ,entre otros , pues de cualquier forma, siempre vamos “creando” nuevos regalos para los hombres que llegarán a convertiste en “cliché” con todos los demás , y asi sucesivamente se nos van ocurriendo cosas nuevas. En este sentido debo presumir que las mujeres somos mas creativas :) saludos